A través de sus cuentas oficiales en las redes sociales, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos) volvió a referirse a la crisis política y social que se vive en el país y le recordó al Gobierno que “los Estados de Excepción deben adecuarse a los estándares interamericanos”.
En su mensaje, la CIDH reitera su preocupación ante la escalada de la conflictividad social en Bolivia “en el marco de las protestas iniciadas en mayo de 2026 y llama al Estado y a la sociedad toda a priorizar el diálogo para atender las demandas sociales”.
“Ante las discusiones en curso, la CIDH recuerda que las medidas de Estados de excepción deben adecuarse al art. 27 de la Convención Americana y a los estándares interamericanos, y debe atender la necesidad, razonabilidad, proporcionalidad, temporalidad y control jurídico de las medidas”, señala el mensaje.
El comunicado de la CIDH llega mientras la Cámara de Diputados trata la Ley que regula los Estados de Excepción para su sanación y posterior derivación al Ejecutivo para su promulgación.
Ya el pasado 2 de junio, la CIDH expresó su preocupación por la escalada de la conflictividad social en Bolivia y llamó al Gobierno y sectores movilizados a priorizar el diálogo.
“La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) expresa su preocupación por la escalada de la conflictividad social en Bolivia en el contexto de las protestas que se desarrollan desde inicios de mayo de 2026. Teniendo en cuenta las serias afectaciones a los derechos humanos y el alto impacto humanitario derivados de las protestas y bloqueos de carreteras, se hace un llamado al Estado y a todos los sectores sociales involucrados a priorizar el diálogo como vía para atender las demandas sociales y garantizar el ejercicio legítimo del derecho a la movilización en una sociedad democrática”, señala el texto.
La CIDH reafirmó que la protesta social “constituye una expresión legítima de los derechos de reunión pacífica, libertad de expresión y participación en los asuntos públicos, especialmente en contextos de conflictividad social” y es, además, “un elemento esencial para la existencia y consolidación de sociedades democráticas, por lo que el Estado debe tolerar cierto nivel de afectación a la vida cotidiana”
“En ese marco, corresponde al Estado respetar, proteger, facilitar y garantizar su ejercicio, recordando que actos aislados de violencia no deslegitiman una protesta en su conjunto”, señaló.
En ese sentido, también señala que “toda actuación orientada al control de manifestaciones debe ajustarse estrictamente a los principios de legalidad, necesidad, proporcionalidad y excepcionalidad en el uso de la fuerza”.
Al mismo tiempo, la CIDH reconoce que los bloqueos de vías prolongados pueden generar afectaciones graves al ejercicio de otros derechos, particularmente cuando impiden el acceso a servicios de salud, el abastecimiento de alimentos o la circulación de insumos esenciales. “Cuando esto ocurre, se acentúa el deber del Estado de facilitar todos los mecanismos de diálogo posibles y la coexistencia de todos los derechos en tensión, teniendo el uso de la fuerza como último recurso”, añadió el comunicado.
La Cancillería boliviana reaccionó al comunicado de la CIDH e instó al organismo a garantizar una evaluación equilibrada sobre las afectaciones que ocasionan los bloqueos, que se alargan por más d3 30 días, en el país.
En un extenso pronunciamiento, la cartera de Estado valoró que el organismo haya reconocido que los bloqueos prolongados generan afectaciones sobre derechos fundamentales de la población, particularmente en relación con el acceso a la salud, la alimentación, los medicamentos, el combustible, la libre circulación y otros servicios esenciales.
Para la Cancillería, el reconocimiento de la CIDH reafirma que la protección de los derechos humanos exige una visión integral que resguarde simultáneamente las libertades democráticas y los derechos de la población en su conjunto.
“Sin perjuicio de ello, el Estado considera necesario que toda evaluación sobre la situación incorpore de manera equilibrada y completa las afectaciones humanitarias derivadas de los bloqueos prolongados, así como los resultados de las investigaciones oficiales en curso, a fin de contribuir a una comprensión integral de los hechos”, afirmó la Cancillería boliviana.
Este sábado se cumplen 37 días de bloqueo de carreteras y movilizaciones que llevan adelante distintos sectores, a la cabeza de la Central Obrera Boliviana (COB), exigiendo la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Los bloqueos han generado un desabastecimiento de combustible, medicamentos y alimentos principalmente en el departamento de La Paz, con más fuerza en la Sede de Gobierno y El Alto.