El Gobierno nacional espera retomar el diálogo con el Magisterio Urbano de Bolivia sobre la propuesta de descentralización de los institutos de educación superior técnicos y tecnológicos. El planteamiento contempla transferir cerca de Bs 650 millones a las gobernaciones para cubrir recursos humanos de estos centros.
“En relación a los maestros, esperamos también retomar la senda del diálogo. No hay ningún motivo para que se movilicen. No nos podemos movilizar por una propuesta. Proponer no es ofender. Estamos planteando algo. Podemos estar de acuerdo o no. Lo discutamos”, afirmó el viceministro de Autonomías, Adrián Oliva.
La autoridad señaló que el Magisterio debe participar en el análisis de la propuesta, debido a que sus integrantes forman parte del sector educativo y pueden aportar al debate sobre la educación superior.
“Solamente para el planteamiento que se está haciendo de los institutos de educación superior técnicos y tecnológicos son cerca de 650 millones de bolivianos que se transferirían a las gobernaciones para poder atender todo lo que tiene que ver con el componente de recursos humanos”, detalló.
Oliva anunció que el Gobierno espera convocar nuevamente al sector en los próximos días, con el propósito de continuar la discusión y acercar posiciones sobre la propuesta.
Entretanto, el Magisterio Urbano instaló decenas – al menos 20- de piquetes de huelga de hambre a nivel nacional en rechazo a la descentralización de la educación, especialmente la decisión de que los institutos técnicos, tecnológicos y artísticos pasen a depender de los gobiernos departamentales.
A través de sus cuentas en las redes sociales, la Confederación de Trabajadores de Educación Urbana de Bolivia dio a conocer que hay huelgas de hambre en distintos municipios de La Paz, Tarija, Santa Cruz, Cochabamba y Pando, entre otros.
Asimismo, la Confederación de Trabajadores de Educación Urbana de Bolivia instruyó a sus afiliados ejecutar un plan comunicacional “para desenmascarar y rechazar cualquier intento gubernamental de privatizar y desmantelar la educación pública, así como desmentir la guerra mediática y las campañas de desinformación destinadas a desacreditar la lucha de la CTEUB y sus 31 Federaciones”.
De la misma manera, para el 6 de noviembre, la CETUB llamó a “marchas simultáneas en las 31 Federaciones, acompañadas de actos de crucifixión simbólica en rechazo a las políticas gubernamentales contra la educación pública”.
Finalmente, anunció un paro de 48 horas, el lunes 9 y martes 10 de noviembre, “incluyendo acciones de presión en las Gobernaciones para denunciar sus incumplimientos y responsabilidades en materia educativa”.