En un acto realizado en la Universidad Mayor de San Simón, el vicepresidente del Estado, Edmand Lara, participó en la presentación del libro “De Outsider Político a Vicepresidente”, obra escrita por el coronel Humberto Echalar Flores, que recoge la trayectoria política y personal de la autoridad.
Durante su intervención, Lara agradeció al autor por plasmar su historia en una publicación y expresó su emoción por compartir este momento en su tierra natal.
“Yo soy de Cochabamba, muy orgulloso, igual que ustedes. Nunca imaginé que un camarada se inspirara en mi historia para escribir un libro. Lo recibo con mucha humildad», afirmó ante estudiantes, docentes, politólogos y representantes de la Policía Boliviana.
Dirigiéndose principalmente a los jóvenes, el Vicepresidente destacó que el verdadero éxito no depende de los recursos económicos, sino de la fortaleza del carácter y la perseverancia.
“Todo en la vida es posible. El capital más grande que existe no es el financiero, es el capital humano, es tu actitud y el compromiso que tienes contigo mismo. El enemigo más grande que tiene uno, es uno mismo”, manifestó.
La autoridad también compartió pasajes de su trayectoria política, recordando las dificultades que enfrentó antes de llegar a la Vicepresidencia y asegurando que su motivación siempre fue transformar el país.
“Yo nunca he entrado a la política por ambición. He entrado para romper ese sistema y mejorar la vida de todos ustedes. Quería cambiar las cosas porque, al igual que muchos bolivianos, también sufrí injusticias”, sostuvo.
En ese contexto, reflexionó sobre los desafíos de ejercer la función pública y reiteró su decisión de mantener sus principios por encima de cualquier interés personal.
“Con la verdad se llega lejos. No me interesa el poder para enriquecerme; entré a la política para hacer algo diferente. Voy a seguir caminando porque lo que realmente me importa es que el país salga adelante”, expresó.
Finalmente, Lara envió un mensaje a las nuevas generaciones, exhortándolas a defender la honestidad y la integridad como pilares de la vida pública.
“Nunca renuncien a sus principios. El camino fácil es para quienes eligen la corrupción, pero el camino correcto, aunque sea más difícil, es el que finalmente Dios bendice. Si quieren llegar lejos, sigan siempre el camino correcto”, concluyó.