En uno de los partidos más atrayentes de la fase de grupos del Mundial, Brasil no tuvo el debut que soñaba y solo puso empatar contra Marruecos, Selección que se confirma como una de las más competitivas de la Copa. Al final, fue 1-1.
Los 15 minutos iniciales le pertenecieron a Marruecos, que manejaron el balón y no le dejaban espacios a la Canarinha para salir. El tiro mordido de El Aynaoui (6’) y el remate cruzado de Hakimi (7’) eran avisos. Pasado el cuarto de hora, Brasil se acordó de jugar y Vinícius Jr. empezó a activarse por la izquierda.
Cuando la Verdeamarela se sentía mejor en el partido, llegó el golpe magrebí. Minuto 21 e Ismael Saibari abrió el marcador. Pase profundo entre los centrales, el delantero del PSV Eindhoven se impone y define por arriba ante la salida de Alisson. Batacazo en el MetLife Stadium.
Pese a que se fueron al descanso en paridad, lo cierto es que la escuadra de Mohamed Ouahbi era más consistente, sobre todo en el mediocampo (sufrió Casemiro, reemplazado en el entretiempo) ante un Brasil volátil, que dependía de alguna iluminación de ciertas individualidades. En ese sentido, Vini trataba de compensar a un bajo Raphinha y al escaso aporte de Igor Thiago.
Para fortuna de Carletto, pasada la media hora llegó el empate gracias a un golazo de Vinicius. El controvertido crack del Real Madrid, quien animó un interesante duelo con Achraf Hakimi, recibió de Bruno Guimaraes, enganchó y sacó un notable remate al segundo palo de Bono. 1-1.
Brasil insinuó un mayor control en el trámite durante la segunda mitad, aprovechando que los africanos se fueron concentrando en su territorio. No obstante, la posesión no se tradujo en un agobio constante sobre el área rival ni en erigir a Bono como figura. Sorprendió la baja presentación de Raphinha, quien no pudo ser desequilibrante por la derecha del ataque. Pasada la hora de juego, Ancelotti sacó al opaco Igor Thiago por Matheus Cunha, y también removió a Paquetá por Luiz Henrique, apelando a otra velocidad.
El segundo aire magrebí en el complemento permitió volver a tener un choque más parejo. Sin embargo, las emociones en las áreas eran a cuentagotas. Mientras tanto, Neymar observaba el encuentro a ras de cancha. Más de alguno lo extrañó.
Brasil no salió del empate. Misión para Ancelotti y compañía, para enmendar al pentacampeón. El siguiente partido del gigante sudamericano será el viernes 19, ante Haití.