Espinoza acepta su destitución como Ministro de Economía pero reitera su censura fue inconstitucional

A través de un mensaje en su cuenta de X, Gabriel Espinoza confirmó que desistió en su intención de revertir su censura legislativa y aceptó su destitución como Ministro de Economía.

Espinoza fue censurado la semana pasada tras no asistir a su interpelación y después de que la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) rechazara sus justificaciones.

Empero, la, ahora, exautoridad había presentado una Acción de Amparo Constitucional argumentando que la ALP aprobó su censura con apoyo de 2/3 de los legisladores presentes en la sesión y no del total del pleno. En suma, reclama que, en su manera de interpretar la Constitución, para la censura se necesitan 111 votos, pero en su caso se aprobó con 91.

Empero, este lunes decidió retirar la acción constitucional y en su escrito justificó que tomó la decisión para permitir al Gobierno trabajar sin preocuparse por asuntos personales.

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“Sigo convencido de las razones que me llevaron a presentar esa acción. Sin embargo, también entiendo que existen momentos en los que corresponde poner por delante algo más importante que una discusión sobre una persona o un cargo. Bolivia necesita que su Gobierno pueda concentrarse plenamente en resolver los problemas de la gente y continuar las transformaciones que hemos iniciado, sin que mi situación personal se convierta en un elemento de confrontación o incertidumbre. Por esa razón, he decidido retirar la Acción de Amparo Constitucional”, señaló.

Espinoza, eso sí, reiteró que su censura fue inconstitucional ya que “no cumplió con lo establecido por la Constitución”.

“Se hizo sin posibilidad de defensa y en contra del artículo 158 de la CPE, que establece reglas claras sobre cómo debe ejercerse esa atribución. Por tanto, esta discusión iba más allá de mi situación personal: se trataba de defender principios de legalidad, previsibilidad y respeto institucional que considero indispensables para el funcionamiento del Estado”, dijo.

Enfatizó, no obstante, que decidió aceptar su destitución porque no busca aferrarse al cargo porque son puestos “circunstanciales” y “los principios y las instituciones deben permanecer”.

“Me voy con la tranquilidad de haber entregado todo mi esfuerzo durante estos nueve meses y con la certeza de que Bolivia hoy está en una situación distinta a la que encontramos  Recibimos una economía profundamente desordenada y con enormes desafíos. Junto a un gran equipo, trabajamos para recuperar la disciplina fiscal, ordenar el mercado cambiario, reconstruir la confianza internacional, reducir el riesgo país, avanzar en un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional y dejar en la Asamblea una Ley de Inversiones que busca darle a Bolivia una ruta de crecimiento de largo plazo”, resaltó.

Admitió que “queda mucho por hacer”, pero aseguró que xeja el cargo “con la tranquilidad de haber asumido cada decisión con responsabilidad y de haber trabajado siempre pensando en lo que considerábamos mejor para Bolivia”

También agradeció al presidente Rodrigo Paz “por la confianza, por haberme dado la oportunidad y el privilegio de servir a Bolivia desde el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas y por estos meses en los que nos tocó enfrentar juntos decisiones muy difíciles para el país”.

“Mi respeto y mi aprecio por Rodrigo permanecen intactos, así como mi deseo sincero de que a su Gobierno le vaya bien. Porque si al Gobierno le va bien, le irá bien a Bolivia”, acotó.

Y cerró: “Sigo creyendo profundamente en este país, en su gente y en nuestra capacidad de salir adelante. Porque transformar Bolivia requiere responsabilidad, convicción y, sobre todo, poner siempre al país por delante”

Hasta ahora, Paz no nombró a su reemplazante titular y designó a Mario Justiniano como ministro interino.

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