El presidente del Estado boliviano, Rodrigo Paz, defendió la política exterior que siga adelante el Gobierno y aseguró que lleva adelante una lógica de “diplomacia pragmática», ya que «la ideología no da de comer».
En ese sentido, resumió su política exterior con una frase muy explícita: «Yo me siento con (Donald) Trump (presidente de Estados Unidos) y mañana me siento con un gran amigo como es Lula (Da Silva, mandatario de Brasil).
«Brasil elige, Estados Unidos elige, nuestras naciones eligen y nosotros vamos a convivir con las decisiones que las naciones amigas asumen por sus pueblos», afirmó en entrevista con la agencia.
Paz, en esa línea, reiteró que uno de los objetivos que tiene su Gobierno es la de sacar al país del aislamiento en el que considera que ha estado durante 20 años de gobiernos del izquierdista Movimiento al Socialismo (MAS).
«El año pasado era nuestro bicentenario, no fue un solo presidente (…), hoy día estamos con la visita de presidentes de forma constante y nosotros visitando otros presidentes para generar alianzas, volver a comunicarnos y eso es muy necesario para las perspectivas de futuro», enfatizó.
En esa acción exterior, dijo Paz, apuesta por «el sentido común» y por unas relaciones que favorezcan el «bien común» de los países y su crecimiento conjunto, aunque siempre con una línea roja, que haya democracia.
«Con países no democráticos nosotros no compartimos ese criterio», manifestó Paz,