La Confederación de Choferes de Bolivia expresó este sábado su rechazo a la decisión del Gobierno de eliminar la subvención del diésel y amenazaron con iniciar medidas de presión en caso de que no se levante la medida anunciada por el presidente Rodrigo Paz la noche del viernes.
El dirigente del transporte sindicalizado, Víctor Tarqui, afirmó que su sector realizará un ampliado este lunes para definir las medidas de presión, sin descartar paros ni bloqueos de carreteras, pese a la vigencia del estado de excepción.
“Es prácticamente un castigo a la población, a nuestros usuarios y a nuestros pasajeros. Por esta situación, la Confederación de Choferes de Bolivia rechaza contundentemente este decreto. Pedimos al Gobierno central que se retracte”, demandó.
El dirigente demandó la abrogación del decreto y recordó que el sector ya había aceptado una primera disposición mediante la cual se levantó la subvención al diésel y la gasolina. Por ello, consideró que la nueva determinación representa para los transportistas una “puñalada por la espalda”.
Sostuvo que la subvención permitió mantener estabilidad económica y social al conservar precios accesibles para la población, particularmente de los artículos de primera necesidad. Afirmó que eliminarla implica “atentar contra la población”.
Los choferes también plantearon que los recursos provenientes de préstamos, entre ellos los gestionados ante el Fondo Monetario Internacional, podrían ser utilizados para mantener la subvención, debido a que, según Tarqui, la mayor carga de la medida recaerá sobre la población.
El presidente del Estado, Rodrigo Paz, anunció, la noche de este viernes, la decisión del Gobierno de eliminar la subvención al diésel y, a partir de ahora, el precio del carburante será definido por el mercado internacional.
A través de un mensaje difundido a través de los medios estatales, Paz justificó que “nadie puede comprar algo caro para venderlo barato”, sobre todo, dijo, cuando hay unos “pillos, ladrones y contrabandistas” que “nos quitan nuestro diésel”.
“No hay peor diésel que el que no puedes comprar. El diésel costará lo mismo que nos cuesta comprarlo afuera, ese precio será el mismo para todos, fluctuará de acuerdo al precio internacional”, afirmó.
En ese sentido, Paz promulgó el Decreto Supremo N° 5716, que fija en Bs 17,95 por litro (impuestos incluidos) el nuevo precio final regulado del Diésel Oíl en todo el país. La norma, firmada el 18 de septiembre, representa un salto de casi el 83% respecto al precio de Bs 9,80 que regía desde enero de 2026 para transportistas, particulares y consumidores en general bajo el Decreto Supremo N° 5516.
El decreto también pone fin al esquema de dos precios que el Gobierno había implementado en agosto. Con el Decreto Supremo N° 5676, de mediados de agosto, se había creado una tarifa diferenciada de Bs 18 el litro solo para «grandes consumidores» —empresas e industrias que compran combustible de forma directa y en grandes volúmenes—, mientras el resto de la población seguía pagando Bs 9,80. El nuevo decreto abroga expresamente esa norma y unifica el precio: ahora todos los consumidores, sin distinción, pagarán Bs 17,95 el litro.