Al menos por ahora, la Copa boliviana no es atrayente ni para Bolívar ni para The Strongest. Así lo demostraron en un clásico apático que terminó igualado a un gol.
El encuentro tampoco fue llamativo para el público, que no estuvo ni cerca de llenar el Hernando Siles.
En el campo de juego, Bolívar hizo más rotaciones que el Tigre, y por eso fueron los de Achumani los protagonistas de gran parte de la primera mitad.
Los dirigidos por Antonio Carlos Zago volvieron a apelar a la línea de 3 en el fondo, pero con Saucedo de líbero en reemplazo de Jusino pudo tener más control de los ataques celestes, que buscaban apelar a la velocidad de Dorny Romero y Batallini para hacer daño.
Eso sí, ninguno de los equipos sufría en demasía en defensa ante la falta de profundidad de ambos equipos.
De hecho, los dos goles fueron muy similares. Arrascaita a los 32 adelantó al Tigre y Arce a los 44’ igualó el encuentro. En ambos casos, fueron remates rasos, cruzados y de media distanciade media distancia los que lograron emocionar a los hinchas que fueron a Miraflores.
El Tigre pudo irse al descanso en ventaja, pero Carlos Lampe se vistió de figura. El experimentado arquero – no citado a la Selección-, tras un remate frontal y al borde del área de Carlos Ventura, sacó un pie salvador para desviar el balón lo suficiente para que pegue en el travesaño.
El segundo tiempo, en cambio, tuvo a un Bolívar más protagonista y mucho más después de que Jovani Welch viera la tarjeta roja, por doble amarilla, a los 61.
A partir de ahí, todo fue de Bolívar. El Tigre solo atinó a defender el empate, ante un rival que no tuvo la misma intensidad que viene demostrando desde que el colombiano Alejandro Restrepo llegó a su banquillo.
Precisamente Restrepo puso en los últimos minutos a su artillería pesada, encabezada por Dairon Asprilla, el delantero colombiano que es la máxima figura celeste en el segundo semestre del año.
Precisamente Asprilla tras un remate de larga distancia hizo estallar el travesaño atigrado, muy cerca del final.
Lo insólito del encuentro ocurrió en el último minuto. A p3esar de que estaban empatado, el arquero de la Academia, Carlos Lampe, fue a buscar cabecear el último tiro de esquina celeste, pero sin suerte.
Al final, fue un empate que termina beneficiando a ambos para seguir bien acomodados en sus respectivos grupos de una Copa que sigue sin ser llamativa.