Según los productores de coca, la marcha sirve para “recordar el primer año del asalto de un grupo de masistas y la brutal represión del Gobierno de Evo Morales”.
Una comitiva, integrada por técnicos del Ministerio de Medio Ambiente y por el concejal del Movimiento Al Socialismo (MAS) Mario Condori, halló trabajos para habilitar dos nuevos espacios.
Para Carlos Mesa, la decisión fue “política” ya que, dijo, se trataba de ciudadanos venezolanos que habían escapado de la “dictadura” de Nicolás Maduro.
La designación de Guerrero fue cuestionada por representantes de la oposición, quienes reprobaron su trabajo en la Fiscalía General, entre 2012 y 2018.